LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES Y EL MINDFULNESS
“Llegará el día en que, al regresar a casa, te saludarás con gran alegría, te abrazarás
ante el espejo y te invitarás a sentarte y a comer.
Entonces volverás a amar al extraño que fuiste.
Dale pan, dale vino y entrega tu corazón a ese extraño que te amó toda tu vida
y al que has ignorado por otro, que te sabe de memoria.
Recoge las cartas de amor del escritorio, las fotografías, las notas desesperadas
y arranca tu imagen del espejo.
Siéntate y festeja tu vida”.
“Amar después del amor”.
1. La teoría de las inteligencias múltiples. Nuevas formas de entender la
inteligencia.
Howard Gardner propuso una alternativa al concepto
tradicional de inteligencia, acuñando el concepto de
“inteligencias múltiples”. Aboga por un nuevo modelo de
enseñanza (tanto para enseñar como para aprender)
centrado en los potenciales del propio alumno, desarrollando
sus habilidades y estrategias más óptimas.
“Se trata de una visión pluralista de la mente, que
reconoce muchas facetas distintas de la cognición, que tiene
en cuenta que las personas tienen diferentes potenciales
cognitivos y que contrasta diferentes estilos cognitivos”.
Habla de ocho tipos diferentes de inteligencia:
Inteligencia lingüística
Inteligencia viso-espacial
Inteligencia lógico-matemática
Inteligencia musical
Inteligencia corporal-cinestésica
Inteligencia naturalista
Inteligencia interpersonal
Inteligencia intrapersonal
Principios básicos de la Inteligencia Múltiple
Cada persona posee los ocho tipos de inteligencia. Es una teoría del
funcionamiento cognitivo que defiende que todos poseemos las ocho
inteligencias y que cada una funciona de una determinada manera en cada
persona.
La mayoría de las personas pueden desarrollar cada inteligencia hasta un
nivel adecuado de competencia. Aunque un individuo tenga un déficit en un
área concreta, con una adecuada estimulación puede llegar a conseguir un nivel
óptimo de desempeño.
Las inteligencias trabajan juntas de manera compleja. Las inteligencias
interactúan entre sí.
Hay diferentes formas de ser personas inteligentes dentro de cada una de las
diferentes inteligencias.
Habilidades de la Inteligencia Lingüística
Describir
Narrar
Observar
Comparar
Relatar
Valorar
Sacar conclusiones
Resumir
Inteligencia Lingüística y el ajedrez:
Utilizar narraciones para describir las
posiciones.
Escribir un cuento sobre determinada posición.
Poner carteles en el aula de ajedrez.
Realizar una escritura creativa.
Utilizar el debate en clase sobre posiciones.
Estimular la lectura de ajedrez.
Habilidades de la Inteligencia Lógico-Matemática
Enumerar
Hacer series
Deducir
Medir
Comparar
Sacar conclusiones
Verificar
Razonamiento numérico
Razonamiento espacial
Resolución lógica de problemas
Inteligencia Lógico-Matemática y ajedrez:
Pedir un pensamiento razonado de cada jugada.
Trabajar las jugadas no intuitivas y creativas.
Utilizar un pensamiento a la hora de resolver las
jugadas en forma de árbol.
Habilidades de la Inteligencia Espacial
Localizar en el espacio
Localizar en el tiempo
Comparar
Observar
Deducir
Relatar
Combinar
Transferir
Inteligencia Espacial y ajedrez:
Crear un álbum con posiciones que haya jugado
y que sean importantes.
Diseñar posters con diferentes temas de
ajedrez.
Jugar posiciones y partidas a la ciega
Habilidades de la Inteligencia Musical
Observar
Identificar
Relatar
Producir
Conceptualizar
Combinar
Percepción
Composición
Inteligencia Musical y ajedrez:
Escuchar música suave y relajante durante las
clases de ajedrez.
Escribir canciones acerca de ciertos temas
ajedrecísticos.
Fomentar lluvia de ideas sobre ciertos planes de
una posición.
Habilidades de la Inteligencia Corporal-Cinestésica:
Comparar
Medir
Relatar
Transferir
Interpretar
Demostrar
Desplazar
Interactuar
Resumir
Clasificar
Control corporal
Sensibilidad al ritmo
Expresividad
Generación de ideas de movimiento
Sensibilidad hacia la música
Inteligencia Corporal-Cinestésica y ajedrez:
Permitir el movimiento de los alumnos en la
clase.
Utilizar tableros especiales para invidentes.
Realizar actividades que exijan movimiento, por
ejemplo, gincanas.
Utilizar un ajedrez gigante.
Habilidades de la Inteligencia Naturalista
Cuidar
Seleccionar
Organizar y categorizar
Plantear hipótesis
Trabajar con plantas
Entender el comportamiento y necesidades de los animales
Conocimiento de las fuerzas y energía de la vida
Coleccionar
Inteligencia Naturalista y ajedrez:
Salir al exterior para dar la clase de ajedrez.
Utilizar metáforas con elementos de la
naturaleza para explicar conceptos
ajedrecísticos.
Realizar excursiones en las que se mezclen el
ajedrez con otras actividades.
Habilidades de la Inteligencia Intrapersonal:
Percibir las propias capacidades, destrezas, intereses y áreas
de dificultad
Mostrar autoestima y autoconocimiento
Ser moralmente ético
Autocontrol
Regular las propias emociones
Comprender las emociones
Utilizar las emociones en el pensamiento
Las habilidades de la Inteligencia Interpersonal:
Interactuar
Percibir
Ser empático
Comprensión de los demás
Cuidador y amigo
Facilitador
2. Teorías psicológicas de tercera generación: El Mindfulness.
Vivimos con un motor enganchado a nuestra espalda,
desde que nos levantamos hasta que cerramos los ojos para
recargarlo y coger las fuerzas suficientes para “aguantar” al
siguiente día. Vivimos con un pie puesto en el qué pasará (en
un futuro incierto) y con el otro en qué podría haber hecho (en
un pasado lleno de culpa), con dos oídos escuchando 1000
estímulos diferentes (qué dirán de mí), con dos ojos
observando la vida a cámara rápida, y cuando nos queremos dar cuenta ha pasado un día, y otro, y otro…
Atención plena, presencia mental, plena conciencia son algunos de los términos que se han
utilizado en lengua castellana para hacer referencia al concepto anglosajón “Mindfulness”. Este término
deriva de la traducción del idioma pali de la palabra “sati” que es la nominalización del verbo “sarati”, que
significa recordar o rememorar. Como recordar es traer al presente cosas del pasado, en su última
definición se entiende como la capacidad humana básica de poder “recordarnos” estar en el presente, es
decir, estar constantemente volviendo al aquí y ahora.
“No podríamos vivir sin la capacidad de estar en el presente:
es la que nos permite recordar a dónde estamos yendo mientras caminamos,
aun cuando durante el trayecto nos hayamos perdido en miles de pensamientos”
Aunque el mindfulness se asocia con el budismo, lo cierto es que muchas religiones del mundo han
utilizado de manera explícita o implícita esta habilidad básica humana de conexión con el presente.
Jon Kabat-Zin es el referente mundial del Mindfulness. Introdujo esta práctica hace 30 años dentro
del modelo médico de occidente y fundó la Clínica de Reducción de Estrés en el Centro Médico de la
Universidad de Massachusetts.
La práctica regular de Mindfulness nos reporta un impacto muy positivo en nuestra salud mental ya
que se disminuye la autocrítica y la cantidad de tiempo que solemos pasar recordando o anticipando el pasado y el futuro en lugar de centrarnos en el momento presente. Cuando comenzamos a dejar de juzgar
cada una de las experiencias que vivimos empezamos a ser menos reactivos, defensivos y más capaces de
tolerar los sentimientos y experiencias desagradables.
Durante los últimos 30 años ha habido una gran expansión de esta técnica en diferentes sectores,
sobre todo en la medicina y la psicología de occidente, gracias a los estudios científicos que han reconocido
su efectividad en la disminución de los síntomas físicos y psíquicos asociados al estrés, depresión, psicosis,
la mejora del bienestar general y el aumento de la autoconciencia.
2.1. PRINCIPIOS BÁSICOS DEL MINDFULNESS.
Como hemos comentado anteriormente, mindfulness se
puede entender como una forma alternativa de implicarse en
distintas actividades habituales ya sean estas problemáticas,
fáciles, placenteras, etc. Algunos de sus principios básicos son:
Aceptación radical. Es el elemento angular del mindfulness. Se basa en la aceptación radical, no
valorativa de la experiencia, aceptando la experiencia tal como viene. Es un elemento innovador frente
al proceder habitual en psicología. Tanto lo positivo como lo negativo, lo perfecto e imperfecto, en sus
diferentes grados, son aceptados como experiencias naturales de la condición humana. El esfuerzo por
no emitir juicios de valor y aceptar la experiencia nos permite no rechazarlos por lo que sentimientos
de malestar, enfado, contrariedad, debemos enfrentarnos a ellos y no huir.
Centrarse en el momento presente. Centrarse y sentir las vivencias tal y como suceden sin intentar
controlarlas. No significa cambiar un pensamiento por otro más positivo, sino simplemente observarlo
y aceptarlo. Esta experiencia nos reporta el ser capaz de vivir un acontecimiento de un modo completo
y no perder la oportunidad de vivir el presente en su sustitución por lo que tendría que suceder, lo que
nos gustaría que sucediera… es decir, en no vivir una realidad paralela.
Apertura a la experiencia y los hechos. El enfocar nuestra atención en lo que está sucediendo nos
permite anteponer las sensaciones emocionales frente a la cognición. El uso desenfrenado de
etiquetas, del lenguaje, el pensamiento irracional de “vestir lo que se ve y lo que se siente” es tan
frecuente en nuestra sociedad que lo verbal acaba sustituyendo al mundo real, homogeneizando y
uniformando nuestros días y perdiéndonos la riqueza que este mundo nos ofrece.
“La persona que contempla un cuadro sólo es capaz de percibir, sentir, en la medida
en que es capaz de mantenerse abierto a las cosas que le sugiere dicho cuadro
Elección de las experiencias. La persona debe tomar una actitud activa eligiendo en todo momento en
qué implicarse, en qué actuar, dónde mirar o centrarse.
Control. La aceptación de la experiencia supone renunciar al control directo; la persona no debe
controlar sus reacciones, emociones, sentimientos… sino que se debe dejar llevar y experimentarlos tal
como vienen. Esta forma de afrontar las reacciones fisiológicas, los pensamientos y comportamientos
es contraria a la forma habitual de proceder de la psicología tradicional.
Elementos claves del Mindfulness, Germer (2004):
No conceptual. Prestar atención y conciencia sin centrarse en los procesos de pensamiento
implicados.
Centrado en el aquí y ahora.
No valorativo.
Intencional. Siempre existe una intención directa de centrarse en algo, y de volver a ello si
nos hemos alejado de ello.
Observación participativa. No se trata de una observación distanciada sino de implicar
tanto a la mente y al cuerpo.
No verbal. La experiencia mindfulness no debe tener un lenguaje verbal sino debe
predominar lo emocional y sensorial.
Exploratorio. Estar abiertos a la experimentación sensorial y perceptiva.
Liberador. Cada uno de los momentos vividos debe entenderse como una experiencia de
libertad.
2.2. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL MINDFULNESS?
Algunos de los beneficios que nos reporta el añadir a nuestra rutina una práctica de mindfulness son:
(Jaime Burque)
Reducción del estrés. Según una investigación publicada en 2013 por la revista Health Psychology,
el mindfulness no sólo está asociado a una reducción de la actividad fisiológica sino también a la
disminución de los niveles de cortisol en el cuerpo.
Cambio de perspectiva. Nos ayuda a ser más objetivos y a analizar la información de una manera
más eficaz y sin tantos sesgos.
Mejora del rendimiento académico. Investigadores de la Universidad de California, Santa Bárbara,
concluyeron en sus estudios que “el cultivo de la atención plena es una técnica eficaz y eficiente
para mejorar las funciones ejecutivas”. Se vieron beneficios en estudiantes universitarios que
practicaban regularmente dicha técnica un mayor rendimiento en razonamiento verbal y en
memoria de trabajo.
Cambios cerebrales. Investigadores de la Universidad de Oregon
llegaron a la conclusión en sus investigaciones de que la práctica
regular de mindfulnesss está vinculada con un aumento en la
densidad axonal y en el crecimiento de mielina, y esto puede llegar
a proteger al cerebro de ciertas enfermedades psíquicas.
Mayor control cerebral. Según un estudio de la revista Frontiers in Human Neuroscience, la práctica
de meditación nos ayuda a hacer más tolerable el dolor tanto físico como emocional gracias al
control de las ondas alfa corticales.
Nos hace que seamos mejores personas. La práctica de mindfulness nos hace más compasivos con
las personas que nos rodean y esto es un gran beneficio a nivel social.
Útil para prevenir resfriados. Investigadores de la Universidad de
Wisconsin Escuela de Medicina y Salud llegaron en sus estudios a la
siguiente conclusión: “Encontraron que las personas que se
involucran en la práctica de atención plena pierden menos días de
trabajo por infecciones respiratorias agudas, y también
experimentan una menor duración y gravedad de los síntomas”.
Ayuda a dormir mejor. Un estudio de la Universidad de Utah en
sus investigaciones afirmó: “Las personas que informaron sobre
unos niveles más altos de la atención plena describen un mejor
control sobre sus emociones y conductas durante el día. Además, el
aumento de mindfulness se asocia con una menor activación a la
hora de acostarse, lo que podría tener beneficios para la calidad del sueño y la futura capacidad de
manejar el estrés“.
3. ¿QUÉ ES MEDITAR?
Muy lejos de lo que mucha gente entiende por meditar como algo extraño, que se realiza en sectas,
relacionado con la espiritualidad… meditar es la práctica de un estado de consciencia basado en una
atención plena dirigido bien a un pensamiento, a una emoción, a un estímulo externo, a la respiración, etc.
Es un proceso que cada vez se está implementando más en psicología utilizándolo como una herramienta
para “entrenar” a nuestro cerebro para que preste atención consciente en lo que está haciendo y no pierda
potencial pensando situaciones pasadas, futuras, estímulos irrelevantes, etc.
En la mayoría de las ocasiones utilizamos la respiración consciente para profundizar en nuestra
meditación. La respiración nos acompaña durante toda nuestra vida, inconscientemente lo estamos
haciendo en todo momento, y los cambios en ella son muy habituales a lo largo del día, se acelera cuando
vemos un posible peligro (por ejemplo, un coche que se nos cruza), cuando el jefe viene a hablarnos,
cuando vemos una noticia terrorífica en la televisión… y desacelera cuando estamos relajos (por ejemplo,
viendo una película). Por ello, aprender a tomar consciencia de ella y regularla es una estrategia para
sintonizar con nuestro cuerpo.
“Nuestra respiración tiene también la virtud de consistir en un proceso muy conveniente
para apoyar la conciencia en curso de nuestra vida diaria. Mientras vivamos, nos acompaña.
Nos es imposible salir de casa sin ella. Siempre está ahí para que nos ocupemos de ella sin importar
lo que hagamos, sintamos o experimentemos, estemos donde estamos. Sintonizar con ella nos lleva
inmediatamente al aquí y al ahora. Inmediatamente echa el ancla de la conciencia de nuestro cuerpo
al proceso básico, rítmico y fluido de la vida”.
(Jon Kabat- Zinn)
Una de las respiraciones que más se utiliza en la práctica de la meditación es la diafragmática,
también conocida como respiración a tres tiempos o abdominal. Ésta consiste en dirigir el aire cuando
inspiramos a la parte baja de los pulmones que es la zona donde tiene mayor capacidad y ellos nos
permiten garantizar una mejor oxigenación y ventilación de los pulmones.
RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA:
1º Acostado boca arriba con las rodillas flexionadas (se puede colocar un almohadón para ayudar a sostenerlas)
y con una almohada bajo la cabeza; o sentado con las rodillas flexionadas y los hombros, el cuello y la cabeza
relajados; o de pie en situaciones tranquilas.
2º Colocar una mano en la parte superior del pecho y la otra sobre el abdomen para poder percibir el
movimiento del diafragma al respirar.
3º Aspirar lentamente por la nariz (aproximadamente tres segundos); la mano que está en el abdomen debe
subir y la que está sobre el pecho permanecer quieta.
4º Exhalar lentamente (aproximadamente tres segundos), por la nariz o la boca, la mano que está sobre el
abdomen debe recuperar la posición inicial y la mano en el pecho permanecer quieta.
3.1. Un ejemplo de meditación.
La meditación comienza con la quietud del cuerpo. Nos disponemos a adoptar una postura
cómoda, por ejemplo, sentados en un cojín con las piernas cruzadas o en una silla, con los pies en el suelo y
la espalda recta.
En esta posición cerramos los ojos, para tener menos estímulos que nos distraigan, y comenzamos
a hacernos conscientes de nuestro cuerpo, de nuestro entorno, realizamos varias respiraciones profundas y
nos relajamos.
A partir de este momento seguimos el movimiento natural de la respiración, sin pretender
controlarla. Somos conscientes de cada inspiración y de cada espiración.
Cada vez que nos damos cuenta de que nos viene un pensamiento, lo imaginamos como una nube
que pasa y volvemos a centrarnos en la respiración, en el momento presente. Nos vendrán más
pensamientos y, nuevamente, los dejaremos ir. No dejarán de aparecer pero cada vez serán menos
frecuentes.
Esta es una práctica que requiere tiempo y paciencia, no nos desanimemos porque, una vez que la
vayamos interiorizando, sentiremos que nos proporciona poder personal y tranquilidad.
4. El Mindfulness aplicado en el ajedrez
En el ajedrez, una gran cantidad de deportistas empleamos el tiempo
de una partida en pensar cosas que nada tienen que ver con ella, por ejemplo,
en el futuro (qué pasará si gano…), en el pasado (si hubiera hecho X jugada, si
hubiera ganado la partida anterior…), en estímulos extra-deportivos… y no nos
centramos en el presente, en el aquí y ahora.
Mediante la utilización del Mindfulness en el ajedrez pretendemos mejorar los niveles tanto de
atención y concentración, observando sus efectos en otras variables relacionados como la relajación, la
motivación, la positividad, etc.
Como afirmó Dosil:
“El control de la atención y la concentración debe ser uno de los objetivos a tener en cuenta
en cualquier programa de entrenamiento psicológico y una habilidad que deberán
perfeccionar tanto los deportistas como los entrenadores”.
La práctica de la atención plena nos permite ser capaces de ver la totalidad de nuestra experiencia,
en la que se incluye tanto los aspectos positivos como los negativos de una situación. El vivir esta
experiencia de una manera equilibrada momento a momento, nos predispone también para experimentar
las situaciones placenteras y darnos cuenta de que ciertas dificultades pueden surgir como consecuencias
de nuestras propias reacciones, en lugar de atribuirlas a estímulos externos incontrolables. Así mismo, tener
la capacidad de elegir hacia dónde queremos enfocar nuestra atención nos proporciona una mayor
sensación de control sobre nuestra vida, lo que va unido a una mayor confianza en nosotros mismos.
4.1. EJERCICIOS PARA TRABAJAR EL MINDFULNESS EN EL AJEDREZ.
4.1.1. Toma de contacto con el Mindfulness.
El primer ejercicio que se debe realizar con los alumnos que se están iniciando en esta técnica es
aprender a atender a un único estímulo, por ejemplo, una uva, con el fin de que el sujeto comprenda de
una manera práctica en qué consiste y cómo se aplica.
El ejercicio a realizar consiste:
1. Adoptando una postura cómoda, estando relajados y en una situación silenciosa se procede a
entregar una uva a cada uno de los alumnos.
2. Deben atender a la voz del monitor y hacer todo lo que se les vaya indicando:
a. Se les indica que cierren los ojos e intenten concentrarse sólo en la voz.
b. Antes de comer la uva, deben tocarla, sentir su textura, olerla… y todo ello prestando
atención a la sensaciones que les produce.
c. Después, se introduce en la boca y antes de masticarla, deben saborearla, dejándose llevar
de nuevo por las sensaciones que les produce.
d. Una vez pasados unos diez minutos, deben cambiar el foco de atención a su respiración,
notando como el aire entra y sale por su boca.
e. Pasados cinco minutos, deben volver a cambiar el foco de su atención y ahora enfocarlo al
ambiente externo, intentado escuchar otros estímulos, sintiendo la frescura, la suave
brisa…
f. Por último, deben centrarse en su propio cuerpo, como sus músculos de las manos, los
pies, los brazos… están relajados o tensos.
g. Después de cinco minutos abrirán los ojos y uno por uno deberán ir contando las
sensaciones que han experimentado.
4.1.2. Mindfulness con ajedrez.
Una vez realizado el ejercicio de toma de contacto con el Mindfulness (utilizando, por ejemplo, una
uva) y consiguiendo con ello que el alumno sea capaz de encontrar su equilibrio, aislar sus pensamientos
negativos y ser capaz de focalizar la atención en sus sensaciones, se procederá a hacer el mismo pero con
elementos del ajedrez.
Utilizaremos en un primer momento una pieza de ajedrez, por ejemplo, un peón. El alumno
relajado y en una posición cómoda debe contemplar el peón de la misma forma que lo había hecho con la
uva. A continuación, debe cerrar los ojos y volver a guiarse únicamente por la voz del instructor. Se le indica
que se concentre en la textura y la forma de la pieza y en las sensaciones que ello le producen, focalizando
su mente únicamente en ello e intentado evadir todo tipo de pensamientos que le vengan.
Haremos lo mismo con las distintas piezas de ajedrez, con el tablero y el reloj.
A continuación, pasaremos a realizarlo en situaciones más complejas y con más estímulos. Por
ejemplo, sentados en una mesa delante de un tablero de ajedrez, con todas las piezas puestas en sus
casillas iniciales (El procedimiento siempre será el mismo). Se pueden ir añadiendo estímulos, por ejemplo,
la botella de agua en la que deben centrarse, en un primer momento, en saborearla y notar cómo su
cuerpo se va refrescando, centrando también su atención en la respiración.
Una vez dominadas las situaciones anteriores, comenzaremos a realizar el mindfulness en
situaciones que pueden darse en una competición, por ejemplo, cuando tenemos una posición con ventaja.
El proceder será el mismo que el comentado anteriormente.







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